lunes, 11 de agosto de 2008

Down under...

Aquí estoy de nuevo... no me refiero a estar de nuevo en mi blog precisamente, sino a que estoy de nuevo en Sydney!

6 meses durante los cuales puedo hacerme una idea de cómo será mi vida si me quedo aquí, aunque prefiero no darle demasiadas vueltas al tema y disfrutar al máximo mi tiempo aquí. Por ahora no tengo tiempo de aburrirme, sólo que paso bastantes horas al día sola... y eso hace que mi cabecita se vaya a Barcelona y añore a mi familia y mi gente de allí...
Hay algo que me hace acordarme de por qué estoy aquí y no en otro lado, es la preciosa sonrisa que me esperaba al salir de clase de danza -sí, he tardado poco en apuntarme a clases:)- la alegría de sentir a ese alguien a mi lado y de sentirme completa, algo que siento cada momento que él está ahí conmigo.

Estoy muy contenta con la profesora con la que he probado las clases, y todo ha sido gracias a Munique, quien me habló de ella y me recomendó que me apuntara con ella :)
Jrisi es mi nueva profe, y por ahora puedo decir que es un encanto de chica, una profe que se esfuerza porque sus alumnas aprendan, una todo-terreno... sus clases me van a servir mucho para perfeccionar el tema de la postura y la técnica en general, ya que su método es muy sistematizado e insiste en la repetición, algo que sin duda ayuda al cuerpo a memorizar lo que tiene que hacer! Además aprendemos nociones básicas del ballet adaptadas a la danza oriental, ya que ella ha estudiado la carrera de danza y tiene conocimientos de muchos estilos distintos de baile.
Por si fuera poco, en ella he encontrado un pedacito de Egipto, pues sus mayores profesores han sido Mahmoud Reda y Mo Geddawi. En clase hemos estudiado una secuencia de Mahmoud Reda... mientras la practicábamos me acordaba del show al que fui en Alejandría y de la fluidez con la que bailaban aquellas chicas... ¡qué gozada! Bailaba y recordaba a Mahmoud Reda en clase, a su edad, moviéndose al tiempo con la música... esa magia sólo puede explicarse porque de alguna manera cuando se baila se está flotando, se entra en una pequeña nube...

Por ahora tengo que terminar mis trabajos de la uni... ahora entendéis por qué no puedo aburrirme todavía... Muchas aventuras están a la vista, a ver cuántas de ellas se hacen realidad, por ahora sólo puedo decir que es más que probable que pasemos las Navidades fuera de aquí ¿?¿? pero no anticipo nada más porque no es seguro todavía!

miércoles, 16 de julio de 2008

Viaje a Egipto: Alejandría y Cairo

Llegué hace ya unos días, pero me ha costado aterrizar psicológicamente y darme cuenta de que ya no estoy allí, de que ya puedo contar lo que me ha pasado porque ya es parte del pasado...

Lo cierto es que ha sido un viaje maravilloso y por eso mismo ahora siento una gran nostalgia al recordarlo, por lo que sinceramente no me apetece contar gran cosa...
Experiencias tan profundas las guardo para mi, forman parte de mi... simplemente puedo decir que este viaje me ha acercado intensamente a la cultura egípcia de la mejor de las maneras, a través de las personas... He conocido personas encantadoras, he experimentado la hospitalidad egípcia de la mano de una familia que nos invitó a mi y a mi amiga a una boda, una gran boda como nunca había visto antes, ¡comparable a las de una película!
Aquí una pequeña lluvia de mis mejores recuerdos:
Una cena a orillas del Nilo, amigos rodeando una mesa con comida deliciosa, sentados en unos cómodos sofas, rodeados del humo de las dos shishas, unos camareros interesados por dos españolas y por hablarnos en español...

Alejandría, una ciudad todavía pendiente de explorar pero que ya ha dejado una gran huella en mi vida... Allí conocimos a dos chicos fantásticos que nos acompañaron al show 'The World Dances with Mahmoud Reda', en la Biblioteca. Aquello era felicidad pura, recuerdo todavía la emoción de los 4 que compartíamos aquel momento, las pequeñas lágrimas de felicidad que asomaban en los ojos de M. Ángeles y míos cuando estábamos sentadas en el auditorio y sentíamos la música y el baile con la emoción añadida de estar en el país de esta danza, de saber que allí estaba el Gran Maestro de estas danzas, de ver un público egípcio que disfrutaba de éstas, que se emocionaba con las canciones y cantaba bajito sus letras o melodías...
Una boda en un hotel que parecía un palacio... una familia que encarna la hospitalidad egípcia. Durante toda la noche bailamos al son de la música egípcia, especialmente los jóvenes rodeábamos a dos cantantes distintos populares en este país, uno después del otro... Sonrisas, pequeños saltitos, movimientos de hombros, cientos de expresiones faciales y pequeñas sacudidas de mano por parte de los chicos, mientras se notaba que las chicas contenían sus ganas de bailar y se movían de forma discreta... Tanto los jóvenes como los mayores cantaban y aplaudían contínuamente...

Una profesora encantadora, con la que no sólo hicimos clase sino que tuvimos la oportunidad de charlar abiertamente, que me daba algo que tanto busco, una profesora a nivel personal y una guía en este camino tan confuso...

Zamalic, eran más de las 4.30 de la mañana... salimos de una disco y nuestros amigos nos hacen un tour nocturno por la ciudad, mostrándonos los distintos lugares por los que pasábamos. La música siempre nos acompañaba, esta vez escuchábamos una canción beduina muy simpática, pegadiza -que todavía hoy ronda por mi cabeza-, mientras cantamos y bailamos... Nuestro coche era el único por la carretera ya que la gente de la zona sube hacia Alejandría y el Mar Rojo para vacaciones, por eso conducíamos tranquilamente, despacio, y escuchábamos atentamente la música. También hubo lugar para una canción romántica muy triste, pero muy bonita.
Una canción que hablaba de dos amantes que deben separarse a pesar de no quererlo. Sé que aquel no es mi sitio, pero de alguna manera me he sentido así al marcharme de allí esta vez...como si hubiera encontrado algo muy fuerte y tuviera que marcharme muy a mi pesar... Lo cierto es que todo ha sido como un sueño, efímero por definición pero... ¿a quién no le gustaría vivir en un sueño?

miércoles, 18 de junio de 2008

Dicho y hecho...

Sé que lo mío no tiene perdón alguno... ¡pronto hará un año de mi última entrada! Dudaba y dudaba sobre rehacer mi blog, pero aquí estoy de vuelta.

Espero que mi 'chotto kona' pueda seguir activa durante más tiempo. Lo cierto es que tendré una gran motivación, que es también la que me ha llevado a retomarlo: me vuelvo a Australia al menos unos 6 meses y mi familia estará muy agradecida de poder saber de mí a través de mis relatos.

Pero no me he querido esperar a estar en Australia para volver. Hoy he cambiado de look a mi 'chotto kona' y me ha dejado más o menos convencida. Soy muy exigente y me cuesta encontrar una plantilla con la que realmente me sienta identificada, por eso he elegido una que puedo cambiar casi tanto como quiera, para intentar hacerla mía ¡Si no parto de ahí nunca me sentiría a gusto escribiendo!

El caso es que he leído mi última entrada y me ha encantado, jaja y me he quedado alucinada de cómo pasa el tiempo... en fin, resulta que vuelvo a escribir a unos días de mi vuelta al Cairo, de ahí el título de mi entrada. No suelo decir las cosas por decirlas, y ésta es una de ellas: sabía que volvería! Tampoco es tan difícil hoy en día...

Sí, finalmente Mari Ángeles y yo nos hemos decidido a ir juntas al Cairo por unos días; pocos, pero estoy segura de que serán geniales. Estoy deseando estar más libre para preparar el viaje con gran ilusión, hacer listas de las cosas que tomar y comprar un buen mapa de la ciudad para familiarizarme con ella. Por ahora sé que nuestro hostal está situado en la calle principal del centro de la ciudad, algo que me han confirmado varias referencias, con lo cual estoy doblemente ilusionada de estar en pleno corazón del Cairo, aparentemente a unos minutos del mercado...

Por cierto, si alguien lee esto quizás se pregunte por el título de mi blog. Sí, hoy que ha renacido ¡he de contaros su significado! Este ha sido, a pesar de las irregularidades, mi pequeño rincón, y parece que vuelvo a recurrir a él de nuevo. Quería que mi rincón tuviera algo de mi amor, de mi otra mitad, por eso le pregunté como llaman a un rincón en su idioma, el bengalí. A lo que él me contestó algo más bien poco exótico: ¿rincón en bengalí? Probablemente será 'corner', del inglés, pero escrito como suena, es decir 'kona'. Y como yo ya sabía -porque forma parte de mi apodo en bengalí-, pequeño es 'chotto'.
Así nació un nombre que me refleja a mí, que refleja a mi amor, que refleja al mundo en el que vivimos, en el que quedan pocos exotismos por encontrar...

lunes, 9 de julio de 2007

Viaje a القاهرة

Como la pasta de henna que cae contínuamente sobre la piel sin una dirección aparente, simulando un caos de líneas que sólo cobran sentido cuando se las relaciona con las demás. Así me parece el Cairo. Tras ese caos aparente hay una fuerza superior, está el alma del artista, su personalidad y su experiencia, y es que ese caos no es más que la puesta en escena de actos intencionados que esconden un fin último.
Como los cientos de pañuelos en la tienda de Yasser, que podría estresar a cualquiera que entra por primera vez. Quien se familiariza con este caos puede identificar sus formas de clasificación; entonces la tienda ya no inquieta a nadie sino que los miles de monedas y de piedrecitas que cuelgan significan un pequeño paraíso para quien ha estado imaginando estos estantes y soñando con un nuevo cinturón.

Como cada una de las piedras que forman el cuerpo de una pirámide. Estas construcciones me demostraron que cuánto más de cerca se intentan ver las cosas, más se da uno cuenta del poco conocimiento que tiene acerca de ellas. Nunca cuestionariamos la capacidad de las pirámides para mantenerse en pie; sin embargo, fue al verme a sus pies cuando lo único que pude hacer fue maravillarme ante ese aparente caos de piedras amontonadas, y preguntarme por la forma en que se han mantenido sujetas a lo largo de la historia.

Como las simples líneas que se entrelazan para formar imágenes de la geometría sagrada, de gran técnica y precisión. Su belleza reside en los secretos de sus combinaciones. El Cairo intriga al extranjero, pues sólo aquél que forma parte de este orden y de este desorden conoce sus secretos.

Yo por ahora me he dejado intrigar, pues todavía me pregunto cómo la tatuadora tiene tanta conciencia de la función que atribuye a la línea que acaba de dibujar sobre mi mano, me pregunto cómo el taxista convive en la carretera con los demás coches que le rodean a menos de un metro de distancia con una precisión que yo jamás sería capaz de conseguir en su lugar. Creo que la del orden es una dimensión implícita.

La forma de vida del Cairo me recuerda tanto a aquello místico como como a aquello terrenal. Por una parte me pregunto de qué manera puede existir tal coordinación en el hormigueo constante de personas, quién sabe si ésta tiene origen en la fuerza superior que las une. Pero también veo las formas de vida más terrenales que conozco; en este sentido el Cairo me parece un gran pueblo, un lugar de transparencia y de complicidad, donde olvidé el miedo a dirigirme a alguien a quien no conozco.

Como una secuencia de danza a simple vista, un caos aparentemente indescifrable e imposible de reproducir, así me parece el Cairo. Quizás sienta que la única parte en la que puedo entender algunos de los secretos de Egipto es en su danza, y quizás sea esta la razón por la que mi viaje al Cairo no hubiera sido lo mismo sin haber experimentado su danza. Ocasiones las hubo, pero quizás con más contratiempos de los que nos esperábamos, pues hubo momentos en los que me preguntaba si el destino no quería que hiciéramos clase allí, ni que me enamorara de la danza oriental tal y cómo es en su hogar y por quienes nacen con ella.

Quizás el destino no quería, pero lo tuvo bien difícil, porque no nos rendimos. Pero no conseguimos nada solas, porque dudo si hubiera conseguido volver feliz a casa si Ashraf no hubiera sido como es; siempre le agradeceré su paciencia y el hecho de que se aliara con nosotras en contra del destino, ¡para que al fin pudiéramos hacer clase!

Todavía tengo muchas preguntas sin contestar, y mis clases de danza han servido para darme cuenta de lo poco que sé, así que me da la impresión de que mi imagen del Cairo no es más que un pequeño esbozo. De lo único que estoy segura acerca de él ahora mismo es de que no quiero dejar este dibujo a medias, sino de que prefiero ir pintando poco a poco, al ritmo que siga mi vida, porque pienso que este rincón del mundo es parte de ella.

martes, 26 de junio de 2007

Cairo

Dentro de unas horitas estaremos en el aeropuerto... en el avión... y en el Cairo! Espero que todo vaya muy bien porque he estado esperando este viaje mucho tiempo y tengo muchísima ilusión... me parece increíble todavía... un abrazo y a la vuelta ya le dedicaré una entrada!

lunes, 18 de junio de 2007

René Aubry

Ayer celebramos el festival de fin de curso de la escuela donde hago flamenco, en el teatre Atrium de Viladecans. Tanto tiempo preparándolo todo, tantos nervios, y luego todo pasa en cuatro minutitos... por eso no quería tener que arrepentirme luego y intenté darlo todo y difrutar al máximo, en lugar de chafarme me animé pensando que había no sé cuántos cientos de personas mirándonos! ¿Qué remedio toca, si no?
Fue muy divertido, tanto encima del escenario como detrás de él, la experiencia entera de ver como funciona un festival en que colabora tanta gente y sobre todo tantos niños pequeñitos que apenas se saben cambiar pero que ya llevan trajes diferentes según lo que bailan (¡les ayudamos a cambiarse de vestidos y de peinados!).
Algo que quiero destacar, que me ha quedado de este festival es la música de muchas de las actuaciones, me encanta. Ya en el ensayo general se me ponía la piel de gallina de escuchar algunas y también viendo las coreografías, y doy gracias que en el folleto pone el título de cada coreo pero también el nombre del autor de cada canción.

Por ahora he de confesar que me he bajado algunas canciones de internet, (debería no decirlo?? a ver si me van a multar!), ¡pero estoy deseando comprarme el CD de René Aubry! No sólo yo sino mis padres también jaja, ¡estamos enamorados de su música!

Este compositor francés combina a la perfección instrumentos modernos con armonías clásicas y transmite muchísimo con sus canciones... ojalá algún día pueda hacer una coreo con alguna de ellas! De hecho como siga así ya mismo, porque me tiene muy enganchada y soy capaz de quedarme sentada en la silla sin hacer nada más que escuchar su música, cosa rara en mí que siempre hago dos cosas a la vez.

miércoles, 13 de junio de 2007

Noor-Un-Ala-Noor, en Meenaxi

Hace tiempo Danny me grabó un CD con muchas canciones de Bollywood; de entre todas, las que más nos gustan son las de esta película llamada Meenaxi. Hace mucho tiempo pregunté por los video clubs del Raval por ella, pero parece que no la conocían :'( Así que todavía estoy con las ganas de ver esta película, porque la música me la sé de memoria y me encanta...

Y bueno, hoy he pensado, ostras el gran invento de You Tube, ¡ahí está todo! Y en efecto, aquí he encontrado esta canción, genial... y al ver el vídeo todavía me ha gustado más, por eso he querido compartirla aquí con vosotros.

Esto es Bollywood, es una mezcla, un masala hecho con mucho gusto. Aquí podemos saborear parte de la riqueza cultural de esta parte del mundo. Bailarina de kathak vestida de blanco, mujeres vistiendo burka negra, derviches girando y agitando sus trenzas, hombres muy delgaditos que no sé bien qué tipo de ejercicio hacen, parece estar entre la danza y algún tipo de arte marcial... si alguien sabe lo que es me encantaría que me lo contara!



Y para los que os quedéis con ganas de más, aquí tenéis un pequeño documental sobre cómo se hizo la película, está dividido en tres vídeos. Aquí explica mucho sobre las inspiraciones del baile y la banda sonora...además podéis escuchar trocitos de todas las canciones y haceros una idea de las distintas coreografías que aparecen!

http://www.youtube.com/watch?v=TDgP8tMB9AU

http://www.youtube.com/watch?v=fUweUEQ1TC0

http://www.youtube.com/watch?v=WIHK6gUSalI